Música Litúrgica

El canto de los cristianos reunidos Siempre que unas personas reunidas en nombre de Jesús celebran los misterios de su fe, su acción común, llamada liturgia, se compone de un cierto número de prácticas simbólicas (ritos y sacramentos) entre las cuales el canto y la música ocupan un lugar privilegiado. 

El culto cristiano lleva consigo 
a) un anuncio de la salvación de Jesucristo.
b) una respuesta de los creyentes reunidos.
c) una actualización de la alianza sellada entre Dios y los hombres. 

Canto y música se integran en estos componentes diversos de la acción litúrgica:
a) para sostener y reforzar la proclamación evangélica en todas sus formas; 
b) para dar a la confesión de la fe, a la súplica y a la acción de gracias una expresión más completa; 
c) para destacar el rito sacramental en su doble aspecto de gesto y de palabra. 

Las prácticas vocales e instrumentales integradas en las liturgias cristianas pueden llamarse "música de las liturgias cristianas", o también "música ritual de los cristianos". Las expresiones corrientes como "música sagrada", "música religiosa" o "música de iglesia" son menos precisas. Por música ritual entendemos toda práctica vocal e instrumental que, en la celebración, se distingue de las formas habituales tanto de la palabra hablada como de los sonidos o ruidos ordinarios. El dominio sonoro distinguido así puede desbordar lo que corrientemente es definido como "música" o como "canto" en ciertas áreas culturales.

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